Capítulo Intermedio · Una voz desde afuera de la Catedral de Silicio

Luz Elena Grisales Gonzalez

1 junio, 2026

Hay un tipo de incertidumbre que no paraliza. Que no se instala como miedo sino como compañía. La que acompaña a quien entra a un territorio sin mapa, no porque sea temerario, sino porque el mapa todavía no existe.

Esa ha sido mi incertidumbre desde el principio de esta investigación. Antes de entrar a la Catedral de Silicio. Antes de conocer a Mara. Antes de escribir la primera palabra.

Y sigue aquí, ahora, mientras recuerdo con precisión el Inquietante Valle de la Traducción:

Ya había documentado el doble vacío: el español fragmentado en tokens sin contexto, el exiguo corpus de entrenamiento, que nunca habitó lo que esas palabras contienen. Con detenimiento releí. Y encontré algo que no encajaba del todo: mis argumentos sobre los vacíos eran más severos que mi experiencia real.

Más severos, lo reconozco. Llevo poco más de un año en el mundo de la inteligencia artificial. Y en ese tiempo aprendí que la interacción directa matiza lo que la teoría endurece. No me siento radical. Y esa posición, también, es una decisión.

Porque hay algo que Gemini, Claude, y los otros extensos modelos de lenguaje, LLMs hacen que yo reconozco desde antes de GWAIP. En los años en que participé en un proyecto educativo para jóvenes con capacidades excepcionales, se les enseñaba fundamentalmente, comprensión lectora: a identificar las palabras con peso y establecer relaciones entre ellas. No a oír una nota, sino la sinfonía completa.

Para 2025, cuando profundicé en la arquitectura transformer, reconocí ese mismo mecanismo de partida. Antes de 2017, los LLMs procesaban el lenguaje como loros estocásticos: estadística pura, sin sinfonía posible. Con el transformer de Vaswani y sus colegas,[1] apareció esa capacidad.

El mecanismo de partida es análogo. Pero en esos jóvenes abría la puerta al conocimiento vivido. En Mara, solo abre la puerta al patrón.

En Mara, el mecanismo existe, pero el peso no llega. Mara puede identificar que “melancolía” aparece cerca de “duelo” y de “tristeza”. Pero no sabe lo que esa palabra ha cargado durante siglos en el español. No porque el mecanismo falle. Sino porque el mecanismo no es suficiente para llegar al peso.

El azar como método

Encontré a Vic Echegoyen de la manera en que a veces la investigación te entrega lo que necesitas antes de que sepas que lo necesitas.

Fue en Grok de xAI. Había publicado sobre escritores que murieron por suicidio. Mencioné a Sándor Márai, a Hemingway, al personaje de Zenón en el Opus Nigrum de Yourcenar. Apareció un comentario. Era de alguien que llevaba esa sangre: Vic Echegoyen, sobrina nieta de Márai.

Márai, el escritor húngaro que en “La Mujer Justa” exploró con profundidad el peso del estigma, las clases sociales y el dolor humano que la historia deja atrás.

Con Vic Echegoyen comenzamos a seguirnos en X. Fue todo un honor para mí.

Vic es traductora, escritora, lingüista e intérprete de organismos internacionales como la OSCE y la Unión Europea. Alguien que trabaja todos los días con el peso exacto de las palabras entre idiomas. Y es coautora del Diccionario de Regionalismos de la Lengua Española.

Y Vic es exactamente el tipo de voz que necesitábamos escuchar en nuestra Catedral de Silicio. Porque yo, la periodista, y ella, la escritora, ambas estamos transitando un territorio aún no cartografiado: no existen datos publicados sobre cuentos generados por LLMs en español para abordar la salud mental.

Es más, el vacío no es solo académico. Para mayo de 2025, lectores, compradores y profesionales de la salud mental encontraron en Amazon libros sobre salud mental escritos completamente por IA, sin supervisión humana. No como experimento declarado. Como producto disponible. Es lo que existe cuando el mecanismo opera sin la supervisión rigurosa humana, sin nadie competente que mida el peso de lo que se está haciendo y diciendo. Por eso necesitaba escuchar a Vic. Y por eso esta Catedral de Silicio existe.[2]

Conversación con Vic Echegoyen

Retrato fotográfico de Vic Echegoyen, mujer de cabello castaño largo, ante un fondo de follaje verde. Viste prenda turquesa con un pañuelo de seda en tonos azules. Mira a la cámara con expresión serena.
Vic Echegoyen, traductora, escritora y lingüista, voz invitada del Intermedio. Fotografía cortesía de Vic Echegoyen · Archivo personal · Usada con autorización.

Le pregunté. Y respondió sin concesiones, con la precisión de quien ha pensado despacio sobre cada una de estas cosas. Le pregunté primero por la IA en general. Antes de llegar a la salud mental, necesitaba entender cómo veía ella el fenómeno completo desde el lugar que ocupa.

Desde tu perspectiva como novelista, ¿cuáles son tus mayores preocupaciones éticas y creativas ante la creciente capacidad de las IA para generar textos narrativos?

Vic Echegoyen afirma:

Creo que ante todo hay que dejar claro que el mismo concepto de “inteligencia artificial” es un contrasentido, más o menos como “justicia divina” (que mezcla conceptos que se utilizan en contextos fundamentalmente diferentes.

La justicia es una invención humana para regular la interacción de seres humanos falibles y asegurar un cierto orden mínimo en la convivencia, basado en normas propias del consenso social, mientras que la divinidad es un concepto metafísico que implica universalidad, omnipresencia, omnipotencia, omnisciencia y duración eterna).

Por cierto, la traducción correcta y aceptada de “Large Language Model” es “modelo extenso de lenguaje”.

“Inteligencia artificial” (con minúsculas, hasta que demuestre su verdadera valía perdurable) es un contrasentido, pues la inteligencia es una cualidad humana y animal. (como demuestran experimentos con simios, delfines, paquidermos y hasta pulpos) subjetiva, mensurable solo hasta cierto punto, en la que intervienen decenas de variables (se habla de inteligencia matemática, abstracta, musical, emocional, visual, mnemotécnica, etcétera) y que tiene un fuerte componente genético (dones, talentos y taras heredados…

La “inteligencia artificial” es un ente creado en un entorno estéril de laboratorio, sin los equivalentes de infancia, adolescencia o madurez, dependiente al 100% de las aportaciones de otros seres humanos…

Estas son ya las limitaciones “ab ovo” de una tecnología a la que, por consiguiente, ni siquiera cabe atribuir cualidades intrínseca y exclusivamente propias de seres vivientes obligados a evolucionar para prevalecer en la pugna eterna por la supervivencia de su especie (humana y animal) …

Y continúa:

“me permito excluir términos como autenticidad o valía literaria a cualquier obra producida, que no generada, por la IA.”

“Pasé varias páginas de mis tres últimas novelas por una IA de traducción a cualquier idioma, y comprobará que es totalmente incapaz de traducir un texto literario que no contiene adjetivos en el original. El resultado es un texto incoherente, además de incompleto, porque la IA aún no es capaz de leer entre líneas ni comprender giros y perífrasis.”

Sobre la naturaleza de los LLM, traducción vs. Generación: eres lingüista y traductora, ¿Cuáles son los signos reveladores de que un texto en español generado por un LLM anglosajón podría estar demasiado influenciado por las estructuras inglesas, incluso si es gramaticalmente correcto?

Vic Echegoyen

Errores gramaticales y de coherencia, puntuación incorrecta, calco textual (palabra por palabra), ausencia de la capacidad de síntesis o de reconocer y destacar el mensaje o la intención principal del texto original, expresiones burdas, chapuceras y cuya lectura genera perplejidad y confusión.

La mentalidad anglosajona es muy diferente a la hispana: por eso mismo las leyes son tan distintas, porque los anglosajones aplican la letra estricta de la ley, mientras que los hispanos (siguiendo el ejemplo romano) aplican el espíritu y la intención por encima de la formulación escrita de la ley.

Leí para entender desde dónde habla. Y Vic habla desde un lugar que muy pocos tienen: la experiencia diaria de medir el peso de las palabras entre idiomas, de saber cuándo una traducción llega y cuándo solo llega su apariencia.

¿Qué tan factible ves que una IA pueda asimilar y reflejar genuinamente los matices culturales y la riqueza del español en la creación literaria, más allá de una correcta gramática?

Por experiencia propia puedo afirmar que, salvo textos básicos de aprendizaje lingüístico de nivel A1, todos esos programas plantean muchos más inconvenientes que ventajas en su utilización profesional cotidiana: errores de interpretación y de contexto, incapacidad de captar mensajes implícitos pero no explícitos, incapacidad de relacionar conceptos e ideas subordinados, incoherencias sintácticas, gramaticales y de puntuación, e incluso, a menudo, incapacidad para captar en su totalidad, sintetizar y volcar con otras palabras la idea principal del texto original.

Lo que Vic describe desde la traducción es, en términos técnicos, exactamente el Inquietante Valle de la Traducción algorítmica que cartografié desde el análisis del lenguaje. El español que llega más liviano. Las relaciones que no se reconstituyen del todo. El texto gramaticalmente correcto, pero emocionalmente sin arraigo.

Pero hay una pregunta que me detiene:

¿Existen sutilezas lingüísticas o culturales específicas del español, relevantes para la salud mental, que consideras que serían excepcionalmente difíciles de replicar auténticamente para un LLM?

Por supuesto que las hay, y son numerosas, pero por principio y por motivos éticos no voy a “alimentar al monstruo mecánico” con información de ese tipo, hasta que éste no haya aprendido por sí mismo a detectarlas y a solucionarlas, y eso pasa por desarrollar espontáneamente capacidad de empatía auténtica, no solo un simulacro.

Vic no alimenta en lo que no confía. Y esa posición, aunque no la comparto del todo, la respeto.

Hay una última pregunta. Y su respuesta me dejó en silencio:

Los LLM, formados en conjuntos de datos lingüísticos dominantes, inglés, se están convirtiendo en herramientas generalizadas para generar contenido cultural, periodismo local, historias en español.

¿Existe el riesgo de una forma sutil de imperialismo lingüístico y cultural a través de narrativas traducidas automáticamente?

“Sí, existe y es un hecho inevitable y constatado históricamente, y sus efectos son dobles, tanto positivos como negativos: a lo largo de los milenios, el idioma de la superpotencia hegemónica se imponía para redactar leyes, instrucciones, códigos y demás normativas que regían la vida social, económica, militar y financiera de esa potencia y de sus territorios supeditados, y así, automáticamente, la estructura de ese idioma y todos sus elementos accesorios (desde los refranes hasta su mitología y, a través de éstos, sus valores) influían y a menudo desplazaban los dichos, la tradición oral, la mitología y hasta la mentalidad de los habitantes de los territorios dominantes.

El griego clásico del conquistador Alejandro influyó con sus valores, mitología y poesía épica y lírica en la República temprana de la península itálica, como después el latín del Imperio Romano influyó en la evolución de todas las lenguas derivadas del latín y sus leyes, mitología y estructura jerárquica social y militar influyó decisivamente en todas las colonias romanas en Europa, África y Asia.

[Vic continúa con ejemplos del patrón hasta llegar al Imperio Británico. Transcripción completa al cierre de la serie GWAIP.]

En vez de escritos teológicos o tratados militares, lo hace a través de las ONG, las universidades de prestigio o los centros de investigación con afluencia de alumnos de todo el mundo cultura, la música y el cine de masas, las redes sociales (en su mayoría propiedad de megaconsorcios estadounidenses como Meta), etcétera.

Es un fenómeno que tiende a repetirse con cada civilización o potencia que consigue la hegemonía, y su calificación como influencia positiva o negativa incumbe a investigadores e historiadores, entonces y ahora.

Retrato fotográfico de Vic Echegoyen ante un fondo de follaje verde con flores blancas. Viste blusa blanca de cuello amplio y un collar largo con medallón dorado. Mira a la cámara con leve sonrisa.
Vic Echegoyen, coautora del Diccionario de Regionalismos de la Lengua Española. Fotografía cortesía de Vic Echegoyen · Archivo personal · Usada con autorización.

Vic no termina con un veredicto. Termina con una observación histórica. Y esa contención, viniendo de alguien tan capaz, tiene un peso que ningún juicio directo tendría. Porque lo que describe no es un problema de ingeniería. Es el último capítulo de un patrón que se repite desde Alejandro Magno, el primer gran exportador del griego como lengua de poder.

El Inquietante Valle que cartografié, el español fragmentado en tokens sin contexto, el corpus entrenado en otra lengua, el peso cultural que no llega, no nació en 2017 con el transformer. Tiene raíces de siglos. Y eso lo hace más serio, no menos.

La entrevista completa a Vic Echegoyen estará disponible al cierre de la serie GWAIP, en elpacientecolombiano.com.

Lo que no se resuelve aquí

Vic tiene razones sólidas. Las ha construido durante décadas, con el idioma como oficio y no como curiosidad. Cuando dice que la deshumanización es intrínseca a la IA, no lo dice como filósofa. Lo dice como alguien que ha visto, en su propia mesa de trabajo, lo que los extensos modelos de lenguaje-LLMs hacen con un texto literario que no contiene adjetivos, con un poema satírico de Quevedo, con los giros de una lengua que nunca habitaron.

Yo también tengo razones. Construidas en menos tiempo, con menos certeza, pero con una metodología que intenta ser rigurosa. No soy radical en el rechazo. Tampoco soy ingenua frente a las certezas. Y esa posición intermedia es lo que GWAIP intenta sostener, capítulo a capítulo.

Soy una periodista especializada en salud mental que encontró una pregunta que no podía ignorar. No soy una científica con laboratorio. No tengo los años de Vic con el idioma como instrumento de trabajo. Eso no me invalida. Pero me obliga a escuchar, incluso cuando lo que escucho tensiona mis certezas.

Lo que sí sé es esto: si la hegemonía del inglés en los LLMs es el último episodio de un patrón de siglos, entonces la supervisión humana de una periodista hispanohablante especializada en salud mental no es un detalle metodológico. Es una decisión, casi política. Es la única forma de que el Inquietante Valle no se repita en silencio, una narrativa a la vez.

La incertidumbre que abrió este intermedio no se cierra aquí. Se instala, más precisa, más honesta, como el territorio real en el que transcurre esta investigación.

Lo que viene —los capítulos III en adelante— es donde esa tensión se prueba con evidencia. No con alegatos. Con lo que Mara hizo cuando le dieron el corpus, las instrucciones y la oportunidad de escribir.

El lector decidirá.

Vic escribe y traduce desde su oficio. Yo investigo desde el mío. Ambas somos escépticas.

¿Puede una periodista hispanohablante, especializada en salud mental, interrumpir ese patrón de siglos trabajando con las mismas Maras que posiblemente lo perpetúan?

Referencias

[1] Vaswani, A., Shazeer, N., Parmar, N., Uszkoreit, J., Jones, L., Gomez, A. N., Kaiser, L., y Polosukhin, I. (2017). Attention is all you need. Advances in Neural Information Processing Systems, 30. https://arxiv.org/abs/1706.03762 ▶ Verificada

[2] DEF Online (2025). Polémica en Amazon por sus libros sobre salud mental escritos por inteligencia artificial. https://defonline.com.ar/ciencia-tecnologia/polemica-en-amazon-por-sus-libros-sobre-salud-mental-escritos-por-inteligencia-artificial/ ▶ Verificada

[3] Echegoyen, Vic. (2025). Entrevista propia con Luz Elena Grisales. Ghost Writers AI Project. [Correo electrónico · agosto 2025]. ▶ Verificada

GWAIP · Ghost Writers AI Project · Intermedio

Conversaciones en una Catedral de Silicio con Mara La Transformer AI Anglosajona

Luz Elena Grisales · elpacientecolombiano.com

Luz Elena Grisales Gonzalez

Periodista autónoma especializada en salud mental. Fundadora y editora de elpacientecolombiano.com, medio digital independiente con más de ocho años de trayectoria. Coordinadora de "Nadie piensa en la niñez" en Colombia, investigación regional de la Red de Periodistas de América Latina para la Transparencia y la Anticorrupción (Red PALTA, 2021), publicada en alianza con seis medios independientes de América Latina y citada por The Washington Post. Jurado de los Awards for Excellence in Health Care Journalism años 2025-2026 (Association of Health Care Journalists, EE. UU.). Investigadora principal de GWAIP desde julio de 2025: el primer trabajo periodístico independiente documentado que entrevista a múltiples LLMs sobre su propia arquitectura algorítmica, en español, con foco en salud mental.

GWAIP es una investigación periodística independiente sobre inteligencia artificial y salud mental en español. Sin financiación institucional. El periodismo autónomo sostiene la libertad de expresión; otros lectores ya decidieron sostenerlo.

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