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Mi Psiquiatra me atiende por Videoconferencia

Por Luz Elena Grisales

Mi psiquiatra me atiende por videoconferencia. Otras veces por watsapp o por una llamada de celular.

Los rostros de la telepsiquiatría son diversos. Herramientas que les permiten a los psiquiatras y psicólogos atender a miles de pacientes.

La innovación responsable es un conjunto de principios y prácticas en el desarrollo de soluciones técnicas para problemas complejos .

Tiene como objetivo guiar a los gobiernos para anticipar y abordar los desafíos éticos, legales y sociales que plantean las nuevas neurotecnologías, como la telepsiquiatría a través de videoconferencias o llamadas por celular.

La Dra. Hypatia Doe hace TelePsiquiatría a través de Videoconferencia

Mi psiquiatra me Atiende por Videoconferencia: para junio 30 de 2020 se registraron 804 psiquiatras en Colombia

Soy uno de los rostros de la telepsiquiatría en Colombia. Me llamo Hypatia Doe, me gradué como médica psiquiatra hace ocho años y contaré algunas experiencias

“mucho antes del boom de la telemedicina originado en la pandemia, muchos médicos, dentro de las que me incluyo, había incursionado de manera empírica y ocasional en esta clase de atención.

Asímismo, veía pacientes a través de algunas de las plataformas de comunicación comercial, tales como Skype, Whatsapp, con un éxito que se podría catalogar como bueno.

Por lo tanto, en lo concerniente a la oportunidad de las citas, la facilidad para la atención, tanto para el paciente como para el profesional que realizaba la consulta, llegué en mi caso, a romantizar este tipo de atención.

Vi en ella la posibilidad de brindar una atención personalizada y de calidad, todo esto bajo la comodidad del hogar.

Es decir, una forma más cómoda de tener pacientes particulares sin tener que desplazarse, comprar y/o alquilar un consultorio.

Sin embargo, dichos “éxitos” en la consulta privada tenían un gran sesgo: los pacientes que se atendían bajo esa modalidad, tenían una gran facilidad de acceso a una buena conectividad al internet.

Pacientes que manejaban al dedillo las tecnologías de la comunicación, las diversas plataformas para tal fin y tenían además los equipos adecuados para ello.

Con el inicio de la pandemia, esta modalidad de consulta se popularizó. El personal asistencial, como los diversos prestadores de salud (EPS, IPS) y los pacientes, nos tocó “reinventarnos” a través de la atención virtual.

Así nos encontramos ante la cruda realidad: pacientes de áreas rurales o de cascos urbanos, en provincias, en los cuales ni siquiera la señal telefónica es eficiente.

Muchos pacientes y sus familias ni siquiera tienen acceso a un computador o a un teléfono inteligente.

Los pacientes, a los que se intenta prestar un servicio de telepsiquiatría tienen una mala conexión por internet. Esto genera tanto para ellos como para nosotros estrés adicional, el cual repercute en la calidad de la atención prestada.

Pero los problemas no paran allí. Las consultas –tanto de primera vez como de control- la mayoría de las IPS las programan cada veinte minutos.

¿Qué pasa en una consulta virtual de 20 minutos?

Hay que descontar el tiempo en el que se establece la conexión, las reconexiones por las caídas frecuentes tanto de la señal telefónica como de internet, el tiempo para digitar los datos de la historia clínica y la formulación.

Así, la carga laboral, al contrario de lo que se pudiera pensar, se ha incrementado. (como anécdota personal menciono que a varios colegas que ejercen la telepsiquiatría, la sobrecarga emocional y laboral se ha incrementado de manera notoria con el cambio en la modalidad de prestación de la atención.

¿Que puede pasar en una consulta virtual telefónica?

Algunos pacientes llaman de manera constante al teléfono del especialista que los atendió). Es muy importante para mí, como psiquiatra, mencionar que hacer consulta en las anteriores condiciones.

Esto impide el hacer una adecuada adherencia terapéutica, una adecuada exploración del paciente y que facilita el error al realizar el diagnóstico.

En cambio, hay continuas fallas en la implementación de un plan terapéutico, esto, sin contar con la imposibilidad metafísica de siquiera soñar en realizar una intervención psicoterapéutica.

Adicionalmente, hay un claro y evidente desgaste físico y emocional luego de una jornada de consulta, que para mí es una jornada de seis o cinco horas de telepsiquiatría.

Son tan o más agotadoras que un turno presencial de doce horas.

En lo personal, la experiencia para mí ha sido agridulce, ya que trabajo en dos instituciones, una de ella muy reconocida a nivel nacional (es la parte dulce).

Allí, el acceso a las plataformas y tecnologías por parte del paciente y del personal de salud, los tiempos de consulta (media hora de control) y el apoyo de un servicio de ingeniería y de personal administrativo brindan apoyo permanente.

La parte amarga la viví hace unos meses cuando trabajé en una IPS, en la cual el soporte y apoyo del personal técnico era exiguo, la mayoría de los pacientes eran de zonas en las cuales no había la tecnología ni las herramientas para brindar la atención.

Así, las llamadas tocaban desde el celular personal (con lo que, por arte de magia, pasé a ser un médico particular al que se le llamaba a cualquier hora del día) y se caían de manera frecuente, las videollamadas por Whatspp eran un verdadero infierno, lo que impedía hacer un ejercicio médico adecuado.

Mis Propuestas para lograr hacer una mejor Telepsiquiatría en Colombia a través de Videoconferencia

Mi psiquiatra me Atiende por Videoconferencia. Para el 23 de julio de 2020 había en Colombia 2.245 servicios de psiquiatría habilitados

Hacer telepsiquiatría, en Colombia es un mal necesario (por las razones ya mencionadas) pero, si esa va a ser la nueva “normalidad”, yo propongo que:

1.        Los psiquiatras podamos contar con condiciones mínimas de conectividad, tanto telefónica como a internet y el acceso a equipos (portátiles, teléfonos inteligentes, tabletas).

2.        Disponer del tiempo adecuado para cada consulta, de lo contrario, sería el equivalente de comprar un carro de fórmula 1 para desplazarse entre La Guajira a Bogotá, con el consiguiente desgaste físico como emocional por parte del personal asistencial.

3. Que las personas que tengan injerencia en el sistema de salud, por ejemplo, el ministerio de salud, el ministro de las tecnologías, los gremios de clínicas y hospitales, los directores de las EPS e IPS, tanto del régimen contributivo, como del subsidiado, tomen nota de estas sugerencias, las que redundarán en beneficio tanto para el paciente como para nosotros, los prestadores del servicio

Otro de los Rostros de la Telepsiquiatría en Colombia por videoconferencia o llamadada al celular

El médico psiquiatra Edwin Erazo hace Telepsiquiatría por celular

Mi psiquiatra me Atiende por Videoconferencia. Dr. Edwin Erazo, Director del Instituto de Investigación del Comportamiento Humano

El Doctor Edwin Erazo es uno de los rostros de la telepsiquiatría en Colombia. Realiza consultas online, especialmente para jóvenes

“Lo que hago básicamente es tele orientación, es decir, un seguimiento a los pacientes que ya venía viendo. Porque una de las grandes dificultades con las que me he encontrado es que los psiquiatras no estábamos familiarizados con las herramientas necesarias.

Los servicios de mensajería por celular, tipo whasapp han irrumpido en nuestra práctica médica de manera favorable porque permiten una cercanía con las personas. Pero a su vez exigen acuerdos y encuadres adecuados para que nosotros como médicos no nos sobrecarguemos y saturemos.

Mi psiquiatra me Atiende por Videoconferencia. Con relación a los servicios de Telepsiquiatría en Colombia, la Psiquiatra Nubia Bautista-Ministerio de Salud- expresa: «el acceso a los servicios de salud se mide de acuerdo a la utilización que hacen las personas de estos

En general, atiendo muchos jóvenes. Siempre he visto las herramientas digitales como aliados naturales para ejercer mi profesión y como un medio de comunicación efectiva que facilita los procesos terapéuticos con los jóvenes.

Muchos jóvenes no se sienten cómodos con una llamada telefónica. Mientras que a través de un mensaje de whatsapp sí

Durante la pandemia termino extenuado porque al no tener un contacto físico directo con el paciente, debo ampliar mi capacidad de atención y utilizar toda la experticia para poder comprenderlo.

Los medios virtuales aún no tienen la capacidad de transmitir algunos detalles minuciosos de la interacción humana. En mi caso, como son pacientes que ya conozco, ya puedo imaginarme los gestos, el tono de voz y la forma de comunicarse.

Por ejemplo, la mirada aun no se puede precisar en una video llamada, digamos, sus características. No sé si es una limitación tecnológica o falta de más experiencia.

Pero, por el tono de voz tal vez sí puedo inferir la evolución que ha tenido el paciente con más facilidad. Cuando es un paciente por primera vez, todo lo anterior es más difícil.

Con la consulta es presencial, el vestuario, la forma de caminar, la voz, las miradas, los gestos, la apariencia general del paciente, son las fuentes de información iniciales para una evaluación adecuada.

Hace 20 años no nos imaginábamos estar viendo textos, libros y películas extensas en una pantalla. Ahora a través de esta pantalla debemos tratar a los pacientes y en la medida que adquiramos más experiencia podremos cualificar nuestra práctica.

Información de Interés sobre Telepsiquiatría para Periodistas en Salud y Recurso Humano en Salud

Para algunos expertos, la telepsiquiatría durante El COVID-19 ha hecho lo que no podían hacer los psiquiatras hasta ahora. Porque, de repente, no es solo el paciente quien podría morir al contagiarse. También el psiquiatra, Por esto, están muy motivados. La relación riesgo-beneficio para la atención médica virtual ha cambiado enormemente y todos los trámites burocráticos se han reducido de repente.

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